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La Matutina Digital
Un corazón nuevo
Por: Ivanna Caiza - Ecuador
Ezequiel 11:19
Les daré un corazón íntegro y pondré en ellos un espíritu nuevo. Les quitaré el corazón de piedra y les daré un nuevo corazón de carne
Una de las mayores bendiciones que Dios nos concede como Padre es el regalo de un corazón nuevo. En Ezequiel 11:19 promete quitar el corazón de piedra y darnos un corazón de carne, sensible a su voz y dispuesto a obedecer su voluntad. Sin embargo, Dios nunca obliga a nadie; aunque desea lo mejor para sus hijos, depende de nosotros aceptar ese regalo y permitir que Él transforme nuestra vida.
Cuando abrimos nuestro corazón al Señor, Él cambia nuestra manera de pensar, sentir y actuar. Un corazón de carne no es un corazón débil, sino uno capaz de amar, perdonar, compadecerse y vivir conforme a los principios divinos. Sentir alegría, tristeza, dolor o entusiasmo es parte de la experiencia humana, pero esas emociones deben ser guiadas por Dios y no dominar nuestras decisiones.
La Biblia nos recuerda que "todo me es lícito, pero no todo conviene". Por eso, cada día debemos preguntarnos si nuestras palabras, acciones y decisiones nos acercan más a Cristo o nos alejan de Él. Un corazón renovado busca agradar a Dios antes que satisfacer los deseos del momento.
Permitir que el Espíritu Santo haga esa obra en nosotros es la mejor decisión, porque solo un corazón transformado puede reflejar verdaderamente el carácter de Jesús.
Cuando abrimos nuestro corazón al Señor, Él cambia nuestra manera de pensar, sentir y actuar. Un corazón de carne no es un corazón débil, sino uno capaz de amar, perdonar, compadecerse y vivir conforme a los principios divinos. Sentir alegría, tristeza, dolor o entusiasmo es parte de la experiencia humana, pero esas emociones deben ser guiadas por Dios y no dominar nuestras decisiones.
La Biblia nos recuerda que "todo me es lícito, pero no todo conviene". Por eso, cada día debemos preguntarnos si nuestras palabras, acciones y decisiones nos acercan más a Cristo o nos alejan de Él. Un corazón renovado busca agradar a Dios antes que satisfacer los deseos del momento.
Permitir que el Espíritu Santo haga esa obra en nosotros es la mejor decisión, porque solo un corazón transformado puede reflejar verdaderamente el carácter de Jesús.
Estas dispuesto a darlo todo por ese corazón nuevecito que Dios te promete? Anímate y acéptalo ya!
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