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La Matutina Digital
En que estoy pensando
Por: Edgar Segura - Chile
Romanos 12:2
No se amolden a los patrones de este mundo, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. ¡Así podrán probar y aceptar cuál es la voluntad de Dios: su buena voluntad, agradable y perfecta! (NVI)
Recuerdo la vez que leí que nuestra mente es como una bodega, donde guardamos cosas útiles y otras que ya no sirven, pero que igual almacenamos.
Ahora, vamos a imaginar que nuestra mente es una bodega sin luz, manchada, con grietas, y llena de suciedad: polvo, insectos y telarañas. Llena de cajas y montañas de cosas inservibles. Déjame decirte que no estamos muy lejos de la realidad.
Muchas veces en nuestras mentes estamos guardando películas, series, videojuegos, pornografía, música secular, artículos y conversaciones sin sentido. Lo malo es que, a través de nuestros ojos, oídos y demás sentidos, vamos almacenando todo esto en esta bodega.
Pero ha llegado la hora de pedirle a nuestro Dios que nos preste una aspiradora, pintura y una bombilla para sacar todo de nuestra bodega, limpiarla, pintarla e iluminarla.
¿Cómo hago para limpiar mi bodega? Tú y yo no podemos, solo Dios puede. Tenemos que pedirle que Él limpie mi mente con su agente ayudador, el Espíritu Santo, pero debo comprometerme a mantenerla limpia, siendo más cuidadoso con lo que voy a guardar en ella.
Ahora, imagina una bodega limpia, ordenada, con cosas interesantes y un hermoso cuadro en la pared. Cambia la cosa, ¿verdad?
Mi Dios puede hacer esto y mucho más por ti y por mí si hoy se lo pedimos. Oremos.
Ahora, vamos a imaginar que nuestra mente es una bodega sin luz, manchada, con grietas, y llena de suciedad: polvo, insectos y telarañas. Llena de cajas y montañas de cosas inservibles. Déjame decirte que no estamos muy lejos de la realidad.
Muchas veces en nuestras mentes estamos guardando películas, series, videojuegos, pornografía, música secular, artículos y conversaciones sin sentido. Lo malo es que, a través de nuestros ojos, oídos y demás sentidos, vamos almacenando todo esto en esta bodega.
Pero ha llegado la hora de pedirle a nuestro Dios que nos preste una aspiradora, pintura y una bombilla para sacar todo de nuestra bodega, limpiarla, pintarla e iluminarla.
¿Cómo hago para limpiar mi bodega? Tú y yo no podemos, solo Dios puede. Tenemos que pedirle que Él limpie mi mente con su agente ayudador, el Espíritu Santo, pero debo comprometerme a mantenerla limpia, siendo más cuidadoso con lo que voy a guardar en ella.
Ahora, imagina una bodega limpia, ordenada, con cosas interesantes y un hermoso cuadro en la pared. Cambia la cosa, ¿verdad?
Mi Dios puede hacer esto y mucho más por ti y por mí si hoy se lo pedimos. Oremos.
Querido Jesús ayúdame a limpiar y sacar las cosas que tengo guardadas en mi mente y corazón, que no te agradan. Y coloca lo que si te gusta, en Jesús Amén
Comentarios (2)
Que todos los días, esta sea nuestra petición, que nuestra mente sea receptora de lo que nos edifica y nos ayuda a mantener la vista en el objetivo que es ser semejantes a Él.
Q cada día busquemos de Dios y desechemos las cosas malas q hay en nuestra mente
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