365 amigos
La Matutina Digital
Confiar, aunque tengas miedo
Por: Carla Manglia Salazar - Ecuador
Josué 1:9
Mira que te mando a qué te esfuerces y seas valiente, no temas ni desmayes porque Jehová tú Dios está contigo dónde quiera que vayas.
Este versículo me acompañó en uno de los momentos más importantes de mi vida. Debía rendir un examen que me causaba mucho temor. Dudaba de mis capacidades y, aunque oraba, en el fondo me costaba confiar plenamente en Dios. Sentía que mis nervios eran más grandes que mi fe.
Pero con el tiempo comprendí algo maravilloso: Dios no deja de obrar solo porque nosotros dudemos. Él ve nuestro corazón, entiende nuestras luchas y, aun cuando nuestra confianza flaquea, su fidelidad permanece firme.
Dios estuvo conmigo en cada paso, dándome paz cuando mi mente se quedaba en blanco y fuerza cuando sentía rendirme. Me mostró que su presencia no depende de lo seguros que estemos, sino de lo dispuesto que esté nuestro corazón para recibirlo.
Todos pasamos por momentos donde el miedo intenta robar nuestra fe. Puede ser un examen, una enfermedad, una decisión difícil o un cambio inesperado. Pero en cada uno de esos desafíos, Dios sigue diciendo: “Sé fuerte y valiente, no temas”. Él no promete que el camino será fácil, pero sí promete caminar con nosotros.
Cuando aprendemos a confiar, aun con miedo, descubrimos que la verdadera valentía nace de la fe.
Pero con el tiempo comprendí algo maravilloso: Dios no deja de obrar solo porque nosotros dudemos. Él ve nuestro corazón, entiende nuestras luchas y, aun cuando nuestra confianza flaquea, su fidelidad permanece firme.
Dios estuvo conmigo en cada paso, dándome paz cuando mi mente se quedaba en blanco y fuerza cuando sentía rendirme. Me mostró que su presencia no depende de lo seguros que estemos, sino de lo dispuesto que esté nuestro corazón para recibirlo.
Todos pasamos por momentos donde el miedo intenta robar nuestra fe. Puede ser un examen, una enfermedad, una decisión difícil o un cambio inesperado. Pero en cada uno de esos desafíos, Dios sigue diciendo: “Sé fuerte y valiente, no temas”. Él no promete que el camino será fácil, pero sí promete caminar con nosotros.
Cuando aprendemos a confiar, aun con miedo, descubrimos que la verdadera valentía nace de la fe.
Porque cuando confiamos en Dios, incluso nuestros temores se convierten en testimonios de su amor.
Comentarios (0)
Nuestra Comunidad Global
Usuarios conectados a la Matutina Digital