365 amigos
La Matutina Digital
Gracias mi Dios
Por: Edgar Segura - Chile
1 Tesalonicenses 5:18
Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
¿Te has dado cuenta de que solo damos gracias a Dios cuando Él hace un milagro o cuando lo que pedimos se cumplió?
Si nos ponemos a pensar, deberíamos agradecer por muchas más cosas. Puedes respirar sin un respirador artificial; puedes oír, ver, comer, caminar, moverte, correr, estudiar y trabajar sin la ayuda de otra persona. ¡Eso ya es motivo de agradecimiento!
Recuerdo años atrás, más de un año orando por un trabajo, y todas las entrevistas pedían que trabajara el sábado, por lo que tenía que rechazar la oferta laboral. Era difícil decir: «Señor, gracias por rechazar este trabajo y por ser fiel a tus normas». Pero el Señor nos invita a ser agradecidos no solo por lo bueno, sino también por lo malo en nuestras vidas.
Este mundo es injusto y se cerrarán muchas puertas y oportunidades para seguir adelante; las cosas siempre se pondrán difíciles. Pero, amigo mío, en vez de renegar o enojarte con Dios, respira profundamente y di: «Señor, en tus manos están mi vida y mi fortaleza». Y sonríe como si hubieras ganado una maratón. De eso se trata la vida: de ser feliz, de saber que te acompaña un ejército para protegerte de cualquier peligro y de que Dios sí te oye.
Hoy tengo mi propio negocio, pero eso no implica que no lo pueda perder todo en un instante, sino que lo importante es cuán agradecido fui y seré con mi Dios por todas las bendiciones aquí recibidas.
Si nos ponemos a pensar, deberíamos agradecer por muchas más cosas. Puedes respirar sin un respirador artificial; puedes oír, ver, comer, caminar, moverte, correr, estudiar y trabajar sin la ayuda de otra persona. ¡Eso ya es motivo de agradecimiento!
Recuerdo años atrás, más de un año orando por un trabajo, y todas las entrevistas pedían que trabajara el sábado, por lo que tenía que rechazar la oferta laboral. Era difícil decir: «Señor, gracias por rechazar este trabajo y por ser fiel a tus normas». Pero el Señor nos invita a ser agradecidos no solo por lo bueno, sino también por lo malo en nuestras vidas.
Este mundo es injusto y se cerrarán muchas puertas y oportunidades para seguir adelante; las cosas siempre se pondrán difíciles. Pero, amigo mío, en vez de renegar o enojarte con Dios, respira profundamente y di: «Señor, en tus manos están mi vida y mi fortaleza». Y sonríe como si hubieras ganado una maratón. De eso se trata la vida: de ser feliz, de saber que te acompaña un ejército para protegerte de cualquier peligro y de que Dios sí te oye.
Hoy tengo mi propio negocio, pero eso no implica que no lo pueda perder todo en un instante, sino que lo importante es cuán agradecido fui y seré con mi Dios por todas las bendiciones aquí recibidas.
Oremos: Perdóname Señor si he sido un poco ingrato y no me he dado cuenta de que tus bendiciones caen sobre mí todo los días y a cada minuto, ayúdame a disfrutar de tu compañía. Amén
Comentarios (0)
Nuestra Comunidad Global
Usuarios conectados a la Matutina Digital